Home
Newsletter
Videos
Charlas de Quirófano
Contacto
Auspiciantes
SEMINÁRIO DE ÉTICA EN EL GERENCIAMIENTO DE LA SALUD ROMA 2018.
Se desarrollará en la ciudad de Vaticano, destinado a crear el concepto de la bioética en la toma de decisiones en los gerenciadores del sistema de salud.

Pre-Inscripción y más información >>
El PBI no lo es todo en salud

Lunes 20 Julio, 2015 en  Actualidad

"En un mundo cambiante, el sistema internacional utilizado para categorizar las necesidades de salud de acuerdo con el nivel de ingresos ya no es práctico", expresan desde Médicos Sin Fronteras.

Saludniños

(Elmundo.es) Si le preguntas a cualquiera en dónde se encuentra la mayor concentración de necesidades de salud en el mundo, la mayoría pensará que en los países más pobres. Los economistas y políticos que destinan fondos de desarrollo para el sector de salud piensan exactamente lo mismo. Pero están equivocados. Podría sorprenderte saber que más de la mitad de los programas médicos de Médicos Sin Fronteras (MSF) se realizan en países catalogados como de “ingresos medios”.

Las necesidades de salud que vemos en estos lugares son reales y muy urgentes. El problema reside en que, en un mundo cambiante, el sistema internacional utilizado para categorizar las necesidades de salud de acuerdo con el nivel de ingresos ya no es práctico. Definitivamente, ha dejado de ser una base para definir el destino de los fondos para el sector salud, o los precios para los medicamentos y las vacunas que salvan vidas.

Esta semana, los más grandes e importantes actores de la comunidad de ayuda internacional están reunidos en Etiopía para discutir la financiación para el desarrollo. Allí se van a discutir los Objetivos de Desarrollo Sostenible, los sucesores de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Estos objetivos, que servirán para los próximos 15 años, deben estar basados en la realidad del mundo en el que vivimos. Y para que funcionen, debe pensarse en las necesidades de salud en vez de en el Producto Interior Bruto (PIB) por persona.

Deberían ser prioritarias las más altas cargas de morbilidad para la salud materna e infantil; las tres enfermedades infecciosas más mortíferas (VIH/SIDA, tuberculosis y malaria); y las enfermedades no transmisibles (ENT). Todas ellas, se encuentran presentes en los países de “ingresos medios”.

En estos países reside el 70% de la población pobre y enferma en el mundo. Esto es, se encuentran en el lado equivocado de un umbral estadístico. Sí, la India tiene más billonarios que Reino Unido, pero también tiene el mayor número de niños con desnutrición del planeta. Así, cualquier sistema que ponga a China y a la República Democrática del Congo (RDC) en la misma categoría necesita ser revisado de nuevo. Mientras tanto, los donantes nos hacen creer que el crecimiento económico automáticamente se traduce en una necesidad menor de ayuda al desarrollo para el sector salud, pero la realidad, tristemente, es diferente.

El aumento de la inequidad de salud a nivel global demuestra que un pequeño aumento en el ingreso nacional no disminuye el número de pobres y enfermos, así como tampoco mejora la accesibilidad o calidad de los servicios de salud a los que estas personas pueden acceder.

Iniciativas globales de salud de gran impacto como el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria han visto cómo el PIB per cápita ha sido impuesto como criterio para determinar el tamaño de la asignación de la ayuda a los países, por lo que se corre el riesgo de que sus intervenciones en comunidades necesitadas en países de ingreso medio sean eliminadas.

Las consecuencias adicionales de este tipo clasificación, basada en el ingreso medio, son frecuentemente pasadas por alto. La promoción hacia este club implica restricciones internacionales más rigurosas sobre la financiación, un incremento de los préstamos y una disminución en las concesiones. El resultado son acuerdos comerciales más ajustados y regulaciones de la propiedad intelectual con limitaciones para el acceso a medicinas, vacunas e instrumental médico más barato.

En otras palabras, la clasificación económica arbitraria puede llevar a que las cuentas médicas sean más elevadas incluso en países con un mayor gasto per cápita en el sector salud. Esto se traducirá en mayores brechas de salud que las organizaciones como MSF se ven obligadas a cubrir.

En la mayoría de los países de ingreso medio, los sistemas de salud aún no se han dado cuenta de que los grupos más marginados y pobres no tienen acceso a la atención sanitaria, y que la retirada de la ayuda de los donantes puede dejar en un vacío a la financiación del sector salud que afectaría a aquellos que más lo necesitan. La experiencia de MSF demuestra que cobrar a pacientes por cuidados médicos básicos causa un daño directo y puede empobrecer aún más a los hogares. Puede llevar, incluso, a la exclusión sanitaria de los más necesitados.

En vez de revisar la lógica detrás de la localización de la distribución actual de la ayuda y hacer una evaluación real de las necesidades de salud de los países, un sinfín de equipos de consultores son contratados para que jueguen con subcategorías, muevan umbrales y adapten fórmulas para distribuir la ayuda. Categorías adicionales como “Países Menos Desarrollados” y “Estados Frágiles y Afectados por Conflictos” están siendo utilizadas para el rescate, añadiendo excepciones para un acercamiento erróneo que hace todo mucho más complejo.

Es urgente una revisión más radical de este enfoque, que incluya una evaluación de las necesidades de salud de la población. En la actualidad, muchas crisis serias y costosas de salud pública, como un aumento grave de casos de la tuberculosis resistente a los medicamentos, ocurren en países donde con el soporte de ingreso medio no pueden lidiar con el coste que implican estas enfermedades. Sin el apoyo internacional, estos países tendrían incluso menos capacidad para alcanzar los objetivos internacionales de salud y lograr tener las enfermedades bajo control.

Meinie Nicolai es presidenta del Centro Operacional de MSF en Bruselas.


NOTAS DESTACADAS
El Grupo de Medicina Privada SanCor Salud abrió un nuevo Centro de Atención Regional en la ciudad de Tres Arroyos, provincia de Buenos Aires.
El 90% de los afectados padecen de diabetes tipo 2, que se debe a un estilo de vida poco saludable. Fundación Barceló se suma al lema “Familia y diabetes” y busca concientizar a los familiares sobre la importancia de la prevención.
El objetivo final es que esté disponible en centros de salud, en particular, para pacientes de hospitales públicos.
Los países de la región tienen grandes oportunidades de mejora en gasto farmacéutico y atención primaria, según un estudio de eficacia publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo.
En la puerta principal del Hospital Alemán tendrá lugar “Viaje al centro del riñón”, muestra educativa que apunta a concientizar sobre la prevención y el tratamiento de cálculos renales.
Eran rubros considerados “intocables”, pero por la suba de la inflación ahora sufren recortes. Las nuevas estrategias de los consumidores frente a los ingresos que quedaron rezagados. El impacto de la crisis.
NOTAS PUBLICADAS
diabetes
En el mundo se calcula que medio millón de niños padece diabetes tipo 1. Si bien, ésta puede aparecer en cualquier momento de la vida, es más frecuente en la niñez, infancia o adolescencia.
Asodi
Se efectuó el domingo 11 de noviembre el 11° Congreso Nacional de la Asociación de Dializados y Trasplantados de Chile, Asodi, que reunió a unas 200 personas.
Sin título(72)
Un equipo permite realizar cuatro estudios básicos de salud y transmitir los resultados a clínicas de todo el mundo.
prevenir-la-diabetes
A través de la Dirección Provincial de Programas Sanitarios, el ministerio de Salud invita a la población a participar de las actividades que se desarrollarán en el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora el 14 de noviembre.
DESTACADOS DE HOY