Home
Newsletter
Videos
Charlas de Quirófano
Contacto
Auspiciantes
SEMINARIO SOBRE POLÍTICAS DE SALUD. “SALUD PARA TODOS. UNA NECESIDAD, UN DESAFÍO”
A desarrollarse el jueves 11 de Agosto en el Aula Magna de la Academia Nacional de Medicina, sita en Av. Gral. Las Heras 3092, Ciudad de Buenos Aires.

Habrá dos importantes conferencias brindadas por el Ministro de Salud de la Nación Dr Jorge Lemus y por el Superintendente de Servicios de Salud Luis Scervino.
El Dr. Lemus hablará sobre el Plan Nacional de Salud y el Dr. Scervino hará un análisis de situación de la seguridad social y la medicina privada.

INFORMES E INSCRIPCIÓN: Av. L. N. Alem 1067 Piso 12 CABA. Tel. 0810-333-3673. Lunes a Viernes de 12 a 19 hs.

INSCRIPCIÓN LIBRE
DESCARGAR PROGRAMA >>
Inmunoterapia contra el cáncer, un hito centenario

Viernes 20 Diciembre, 2013 en  Actualidad

La publicación Science elige los avances en este campo como el hito médico de 2013. Hace más de 100 años que se intenta 'enseñar' a nuestras defensas a atacar al cáncer.

(Elmundo.es) En 1890, el doctor William Coley asistió apesadumbrado a la muerte de su primer paciente con sarcoma (un tipo de cáncer). Investigando sobre el tema, el cirujano estadounidense leyó algo acerca de la misteriosa curación de un paciente con el mismo tumor tras haber sufrido una infección en la piel. Buscó al tipo y descubrió con sorpresa que seguía con vida siete años después. Aquel caso le hizo pensar que el sistema defensivo que ataca a las bacterias también debía jugar un papel contra el cáncer. Esa idea, bautizada como inmunoterapia, ha sido elegida -más de un siglo después- hito médico del año por la revista Science.

Según relata Nature en un artículo dedicado a Coley y la inmunoterapia que se publica, curiosamente, esta misma semana, el aventurado cirujano no tardó en probar a infectar con distintos tipos de bacterias a sus pacientes con cáncer para lograr una reacción inmune suficiente para acabar con el cáncer. Durante cuatro décadas, Coley trató a cientos de pacientes con cáncer con unas rudimentarias vacunas a base de bacterias que él mismo diseñaba (algunas, por ejemplo, las atenuaba previamente con calor para controlar la infección que les causaba a los sujetos).

Incluso para los estándares actuales, la revista subraya que sus logros eran “remarcables”, con supervivencias cercanas a los 10 años, no sólo para sarcomas, sino también para tumores de ovario y riñón. “En comparación con pacientes contemporáneos, lo que hacía era incluso mejor a lo que logramos hoy en día”, reconoce Charlie Starnes, investigador de la biotecnológica Amgen.

No habrá tardado el lector en preguntarse por qué han pasado 100 años para que se haya reconocido el mérito de aquel hombre, ni por qué no se usan bacterias contra el cáncer en la actualidad. Como prosigue Nature en su relato, no todos los casos de Coley tenían éxito, y no todos sus colegas eran capaces de replicar sus resultados, por lo que no tardaron en llegar técnicas mucho más estandarizadas, como la quimioterapia y la radioterapia, que pronto desplazaron del panorama a las vacunas bacterianas de Coley.

Sin embargo, como recuerda por su parte Science, la idea de la inmunoterapia no se abandonó nunca completamente y ha sido este año (quizás sería más exacto decir en los dos últimos) cuando modernas terapias basadas en reforzar el sistema defensivo contra el cáncer han demostrado su utilidad.

“La inmunoterapia ha pasado por muchísimos años de prueba, error y frustración. Sin embargo, se ha necesitado de múltiples investigadores básicos y clínicos, y definitivamente, de la implicación de grandes empresas farmacéuticas, para obtener respuestas significativas en ciertos grupos de pacientes con tumores típicamente agresivos. Las respuestas antitumorales todavía no son perfectas ni completas, pero sí se ha extendido la vida media de un importante número de pacientes con melanoma, y ciertos tipos de leucemias, cánceres hepáticos y de pulmón, típicamente de muy mal pronóstico”, resume Marisol Soengas, directora del Programa de Patología Molecular del CNIO.

“Que la revista haya decidido que la inmunoterapia tumoral es lo más importante en todas las ciencias, no sólo en oncología, o en medicina, es algo muy importante“, señala Antoni Ribas, oncólogo e investigador en la Universidad de California Los Angeles (Estados Unidos). “Quiere decir que el nivel al que se ha llegado es muy alto”. Coincide con él Salvador Martín Algarra, director de Oncología Médica de la Clínica Universidad de Navarra: “No se puede decir que la inmunoterapia es un invento moderno, pero en los últimos dos años ha habido avances con un impacto considerable para los pacientes, en particular en el caso del melanoma”.

Este agresivo cáncer de piel había sido un erial en los últimos 30 años, sin ningún tratamiento nuevo (y eficaz) para los pacientes con enfermedad metastásica desde 1978. En 2010, esa situación cambió con la llegada de ipilimumab, el primer medicamento moderno (con permiso de Coley) en demostrar que es capaz de modular la respuesta inmune. Como explica el doctor Martín Algarra, la célula tumoral es extremadamente compleja y es capaz de “engañar al sistema defensivo del organismo diciéndole no me ataques, soy tuya“. Ipilimumab, y los nuevos inmunomodulares que le han seguido en los últimos tres años, son capaces de quitarle a la célula tumoral esa ‘capa de invisibilidad’ y hacerla claramente visible para las células defensivas que, ahora sí, la reconocen como extraña y la atacan.

Ipilimumab (comercializado como Yervoy) actúa sobre CTLA4, una de las proteínas a las que la célula maligna engaña; pero no es la única. Dentro de esa “explosión de fármacos y vías de señalización” hay ya también medicamentos contra PD1 (otro ‘escondrijo’) y comienzan a ponerse en marcha los ensayos en combinación con varios tipos de inmunoterapia, y no sólo para melanoma (también para cáncer de pulmón, riñón, próstata…). “No hay motivos para pensar que [esta vía] no podría funcionar en más tipos de cáncer, aunque por ahora sólo tenemos datos sugestivos, no comunicados”, reconoce el responsable de la Clínica de Navarra.

También Ribas explica que el melanoma “tiene algo en su relación con el sistema inmune” que explicaría estas respuestas espectaculares, pero confía en que no se tarde demasiado en averiguar qué es y se puedan ver respuestas similares en otros tipos de cáncer.

Y aunque son los más avanzados (ipilimumab se usa ya de hecho en las consultas españolas), estos medicamentos no son los únicos ejemplos válidos de inmunoterapia. Desde 2011, varios ensayos tratan también de enseñar a las células T defensivas a reconocer los antígenos típicos de las células malignas. Para ello, se extraen estas células al paciente, se las entrena en el laboratorio y se reinfunden después al paciente. Los buenos resultados obtenidos en algunos tipos de leucemia han hecho florecer varias investigaciones en este campo, aunque como admite el especialista navarro, la complejidad técnica y el coste de esta terapia celular adaptativa limitan de momento su uso. “Se ha demostrado que funciona, pero no es algo a gran escala, aunque sí hay ya varias compañías intentando aplicar este acercamiento a más pacientes”, añade Ribas.

La revista Science justifica su elección de este hito médico con varios de los resultados que se han ido conociendo a lo largo de 2013, y que alargan hasta los casi tres años la supervivencia de algunos de los pacientes con melanoma metastásico tratados con ipilimumab (autorizado en Europa desde 2011). “Los médicos, acostumbrados a perder a sus pacientes con enfermedad avanzada, estos números suponen una esperanza que no hubiesen podido ni imaginar hace unos años“, asegura la publicación. Es cierto que la inmunoterapia no es útil para todos los pacientes con cáncer (tampoco es barata en absoluto), y los investigadores ni siquiera saben todavía muy bien porqué, de qué depende que funcione en unos sí y en otros no. “Es probable que algunos tumores no se beneficien de la inmunoterapia en muchos años. Si lo hacen (…). Pero una cosa está clara: un libro se ha cerrado y otro nuevo se acaba de abrir. Cómo acabará, nadie lo sabe”.


NOTAS DESTACADAS
El 5 de febrero de 1958 se creó el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), ente autárquico dedicado a promover la investigación científica y tecnológica del país.
Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) por las altas temperaturas, que rondarán entre los 30° y 37°, distintas regiones del país se encuentran bajo alertas amarillo y naranja.
Hubo un brote de diarrea y colapsaron los hospitales. Los evacuados son más de diez mil.
Los tratamientos exitosos son mucho más frecuentes en los países ricos que en los pobres. A esas conclusiones arribó un macroestudio internacional que es el mayor hecho hasta el momento, con datos de 37,5 millones de niños y adultos.
El cáncer es una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo, y se prevé que el número de casos aumente de forma importante en los próximos 20 años.
La bacteria Mycobacterium leprae se ha vuelto más resistente a los medicamentos después de desarrollar nuevos genes que apuntan a mecanismos previamente desconocidos.
NOTAS PUBLICADAS
gardenia
El árbol endémico de unas remotas islas del Pacífico contiene un ingrediente que podría frenar la acumulación de ácido úrico en las articulaciones, según un equipo internacional liderado por investigadoras argentinas.
Azul
La cartera sanitaria dispondrá de refuerzo de personal en los hospitales y distribuirá medicación para los niños y niñas que se asistan en los hospitales públicos de la provincia.
vacunacion
Es un mecanismo que pondrá este año en marcha el gobierno cuando se detecte en una escuela un alumno que no cumple con el calendario obligatorio de vacunas.
el-gobierno-destina-1-000-millones-a-la-estrategia-nacional-de-adicciones-2850_620x368
El Gobierno destina 1.000 millones a la Estrategia Nacional de Adicciones El Plan Nacional se desarrollará mediante dos planes de acción consecutivos. Prioriza la atención en menores y mujeres.
DESTACADOS DE HOY